A la opinión pública:
Defendemos el derecho de autor en Chile.
El artículo 71T, incluido en el proyecto de reconstrucción nacional del Gobierno de José Kast, permitiría el uso de obras sin autorización de sus autores ni remuneración por su trabajo. Esto con el objetivo de entrenamiento de la inteligencia artificial (IA).
Desde la Sociedad de Derechos de las Letras, SADEL, consideramos que estamos frente a una alteración grave del principio fundamental que sostiene la creación intelectual: que toda obra pertenece a su autor y que su uso requiere autorización y compensación justa.
No es la primera vez que esta propuesta emerge. Ya fue discutida y rechazada por su carácter desproporcionado. Sin embargo, hoy se reintroduce en un contexto que no ha permitido el debate profundo con las y los involucrados, los creadores ¿Legislaremos sobre el futuro de la cultura sin un debate informado y abierto?
El progreso tecnológico no puede construirse ni apropiarse del trabajo intelectual. El uso de obras para entrenar IA debe realizarse con la autorización de sus titulares, directamente o a través entidades de gestión colectiva.
Lo que realmente está en juego es una transferencia de valor desde los creadores hacia grandes plataformas tecnológicas que rentabilizan ese contenido. Afecta a escritores, periodistas, músicos, artistas e investigadores, y con ello a la calidad democrática de nuestro país.
La cultura no es un insumo gratuito. Es el resultado de años de trabajo, investigación, de formación, de dedicación. Tratarla como un recurso gratuito empobrece a quienes crean y con ellos a toda la sociedad que se nutre del pensamiento crítico y diverso.
Por eso, el llamado es claro y urgente. Al gobierno del presidente José Kast, y en particular a quienes hoy respaldan esta iniciativa: reconsideren su posición y abran un diálogo real con los creadores y creadoras del país.
Defender el derecho de autor no es una postura corporativa. Es la condición mínima para asegurar una cultura viva, diversa y sostenible.
Sociedad de Derechos de las Letras, SADEL
